USCIS reduce un 73% las aprobaciones de ciudadanía en Estados Unidos y endurece los controles
Mientras tanto, miles de residentes permanentes deben afrontar un proceso más lento y exigente para alcanzar la ciudadanía estadounidense.
Estados Unidos / Redacción Panas en Utah.- La obtención de la ciudadanía estadounidense enfrenta mayores obstáculos bajo el segundo mandato de Donald Trump. Un análisis de Bloomberg Law señala una fuerte caída en las aprobaciones de naturalización, mientras el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) intensifica las verificaciones y modifica los criterios de evaluación de los solicitantes.
Según los datos citados en el informe, USCIS resolvió aproximadamente 71.000 casos de naturalización durante el trimestre analizado, frente a los 265.000 del mismo período del año anterior. La diferencia representa una disminución del 73%, un cambio que genera preocupación entre los residentes permanentes que buscan obtener la ciudadanía.
La agencia atribuye la desaceleración a un mayor rigor en las evaluaciones, aunque los retrasos y el incremento de las denegaciones también complican los trámites. En Los Ángeles, las negativas superaron el 18%, mientras que en Baltimore aumentaron del 7% al 35%, según los datos recopilados por medios especializados.
Nuevas investigaciones y controles más estrictos
Entre los cambios más relevantes figura la reactivación de las investigaciones vecinales, una práctica que USCIS formalizó mediante una actualización de sus políticas en agosto de 2026. La medida permite a los funcionarios consultar a vecinos, empleadores y compañeros de trabajo para verificar información sobre los solicitantes.
Las autoridades también endurecieron la evaluación del llamado buen carácter moral. Bajo este criterio, los funcionarios examinan la conducta del inmigrante, sus antecedentes y su cumplimiento de las obligaciones legales. Los solicitantes deben demostrar que cumplen los requisitos establecidos por la legislación federal.
A estos controles se suma una evaluación cívica más exigente. La nueva versión del examen amplía el banco de preguntas sobre historia y gobierno estadounidense, mientras la entrevista incluye una valoración del dominio del inglés, salvo las excepciones que contempla la ley.
Retrasos, costos y consecuencias para las familias
Los tiempos de espera también aumentaron. El promedio nacional superó los 12 meses en agosto de 2026, frente a los poco más de siete meses que registraba al comienzo del año. En oficinas como Baltimore, Boise, Fort Myers y Fresno, los solicitantes afrontan demoras de 15 meses o más.
Además, algunos inmigrantes experimentan retrasos entre la aprobación de su entrevista y la ceremonia de juramento, último paso para convertirse en ciudadanos estadounidenses.
La demora puede afectar decisiones familiares y derechos civiles. Sin la ciudadanía, los residentes permanentes no pueden votar en elecciones federales y enfrentan restricciones para solicitar la reunificación de determinados familiares. También mantienen una situación migratoria distinta de la protección que ofrece la ciudadanía frente a la deportación.
En materia económica, el Departamento de Seguridad Nacional propuso elevar la tarifa del formulario N-400 a 1.280 dólares para solicitudes en línea y 1.330 dólares para las presentadas en papel. La propuesta también contempla eliminar la tarifa reducida para determinados solicitantes de bajos ingresos. Sin embargo, al 22 de octubre de 2026, el cambio todavía no había entrado en vigor, por lo que continúan aplicándose las tarifas actuales.
Ante las demoras, los especialistas en inmigración recomiendan revisar el estado de cada expediente y consultar con un abogado sobre las opciones legales disponibles. La legislación federal permite acudir a un tribunal de distrito si USCIS no resuelve una solicitud dentro de los 120 días posteriores a la entrevista de naturalización, bajo las condiciones previstas por la ley.
Los pilares de esta reestructuración en el sistema migratorio
1. El regreso de las «Investigaciones Vecinales» (Neighborhood Checks)
Tras terminar con una exención general que había estado vigente durante 34 años (desde 1991), la agencia formalizó a través de la alerta de política PA-2026-10 de la USCIS la reactivación de las investigaciones personales en el entorno del solicitante. Esto faculta a los oficiales para:
- Visitar e interrogar directamente a vecinos, empleadores y compañeros de trabajo.
- Verificar de primera mano la reputación del solicitante en la comunidad, su historial de convivencia y su apego constitucional.
- Exigir a los postulantes cartas de recomendación y testimonios de ciudadanos estadounidenses (que no sean familiares) como mecanismo preventivo para evitar estas inspecciones físicas o mitigar demoras por falta de evidencia.
2. Endurecimiento en la evaluación del «Buen Carácter Moral»
Un memorando central de la agencia amplió considerablemente la rigurosidad con la que se juzga el carácter moral del inmigrante en los últimos 5 años. Ahora, infracciones de tráfico acumuladas, disputas vecinales o problemas menores de conducta pueden ser motivo suficiente para una denegación. En contraposición, el solicitante debe probar activamente sus contribuciones a la comunidad, cumplimiento de impuestos y estabilidad familiar. [1]
3. Examen de ciudadanía expandido
Se implementó una nueva versión de la prueba de educación cívica que elevó el banco a 128 preguntas totales. Esto aumenta el nivel de exigencia en conocimientos históricos y políticos, además de un escrutinio más meticuloso sobre el dominio del idioma inglés durante la entrevista presencial. [1, 2, 3]
4. Incremento drástico en las tarifas de solicitud
A través de normativas presupuestarias destinadas a desincentivar las solicitudes masivas, el costo para tramitar el Formulario N-400 (Solicitud de Naturalización) se incrementó en más del 75%, elevando el costo en línea a $1,280 dólares y eliminando de forma generalizada los antiguos criterios de exención de pago para personas de bajos recursos. [1, 2]
5. Retención de Ceremonias y Ajustes de Estatus
Incluso cuando un caso es aprobado en la entrevista, la USCIS ha implementado revisiones secundarias que congelan o cancelan de última hora las ceremonias de juramento. Esto se suma a la directriz paralela que restringe la vía de ajuste de estatus a la Green Card dentro del país únicamente a situaciones «extraordinarias», obligando a la mayoría a realizar el procesamiento consular en sus países de origen.
Mientras tanto, miles de residentes permanentes deben afrontar un proceso más lento y exigente para alcanzar la ciudadanía estadounidense.









