Washington intensifica la presión sobre Caracas con nuevas sanciones a los “narcosobrinos” de Maduro
La respuesta desde Caracas se espera en las próximas horas, mientras analistas internacionales evalúan cómo estas sanciones podrían afectar los flujos comerciales de Pdvsa y el escenario político venezolano en medio de un clima ya marcado por tensiones prolongadas.
Redacción Panas en Utah.- Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones dirigidas a tres de los conocidos “narcosobrinos” de la esposa de Nicolás Maduro, así como a seis barcos petroleros y compañías navieras vinculadas a ellos. La medida amplifica la presión sobre el entorno más cercano del líder venezolano en un momento en que Washington desarrolla un despliegue militar de gran escala en el Caribe y el presidente Donald Trump impulsa su campaña para lograr la destitución del mandatario venezolano.
El anuncio siguió a un hecho que elevó la tensión entre ambos países. El miércoles, Trump informó que un petrolero sancionado fue incautado frente a las costas de Venezuela. Un día después, confirmó que la embarcación será trasladada a un puerto estadounidense para proceder con la confiscación del petróleo transportado. Esta operación se suma al conjunto de acciones que buscan restringir la capacidad del régimen venezolano para comercializar crudo a través de redes navieras internacionales.
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Cuatro de los barcos sancionados, incluido el H. Constance, construido en 2002, y el Lattafa, construido en 2003, navegan bajo bandera panameña. Los otros dos se encuentran registrados en las Islas Cook y en Hong Kong. De acuerdo con documentos internos de Pdvsa, estas embarcaciones cargaron crudo venezolano recientemente, lo que reforzó la decisión de Washington de bloquear su operación y limitar su acceso a puertos internacionales.
La medida también incluyó a Franqui Flores, Efraín Campo Flores y Carlos Erik Malpica Flores, tres familiares directos de Cilia Flores, primera dama venezolana. Los dos primeros permanecieron en el centro de un sonado caso judicial desde su arresto en Puerto Príncipe en 2015 durante una operación encubierta de la DEA. Fueron condenados en 2016 a 18 años de prisión por intentar concretar un acuerdo millonario de tráfico de cocaína. Sin embargo, quedaron en libertad en 2022 durante la administración de Joe Biden como parte de un canje que permitió la liberación de siete ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.
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El Gobierno estadounidense sostiene que estas sanciones buscan limitar las actividades económicas del círculo más cercano de Maduro, especialmente aquellas relacionadas con el comercio de petróleo a través de intermediarios. La estrategia forma parte de una escalada que combina presión diplomática, acciones legales y presencia militar en la región.
La respuesta desde Caracas se espera en las próximas horas, mientras analistas internacionales evalúan cómo estas sanciones podrían afectar los flujos comerciales de Pdvsa y el escenario político venezolano en medio de un clima ya marcado por tensiones prolongadas.
Con información de Agencias



