La FIFA enfrenta una de sus mayores crisis tras el rechazo internacional al plan comercial de Infantino
Estados Unidos / Redacción Panas en Utah.- El fútbol internacional atraviesa uno de los momentos de mayor tensión institucional de los últimos años. La propuesta impulsada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para transformar la gestión comercial de las principales competiciones generó un fuerte rechazo entre varias confederaciones, lo que abrió un conflicto que amenaza el futuro del proyecto y pone presión sobre el liderazgo del dirigente.
La iniciativa plantea la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa filial que administraría de manera exclusiva los derechos televisivos, los patrocinios y la venta de entradas de la Copa Mundial masculina, la Copa Mundial femenina y el Mundial de Clubes.
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Como parte del plan, la FIFA pretende colocar entre el 20 % y el 30 % de las acciones de la nueva compañía en manos de fondos internacionales de inversión. Diversas versiones vinculan la propuesta con el grupo estadounidense Thrive Eternal, encabezado por Joshua Kushner, además de la participación de JPMorgan como asesor financiero.
Según la propuesta, la nueva empresa alcanzaría una valoración cercana a los 20.000 millones de dólares. La FIFA también ofreció un pago extraordinario de 20 millones de dólares y un incremento de los fondos destinados al desarrollo para cada una de las 211 asociaciones afiliadas que respalden el proyecto antes del plazo previsto para septiembre.
Sin embargo, la iniciativa encontró una fuerte oposición. La UEFA expresó públicamente su desacuerdo y aseguró que el proyecto prioriza intereses financieros sobre los valores deportivos. El organismo europeo también cuestionó la falta de información durante el proceso y afirmó que conoció los detalles a través de publicaciones periodísticas, sin participar previamente en las discusiones.
La Concacaf respaldó esa postura, mientras otras confederaciones manifestaron inquietudes relacionadas con las posibles consecuencias deportivas. Diversos dirigentes consideran que la entrada de inversionistas privados podría impulsar futuras modificaciones en el calendario internacional, como la ampliación del Mundial a 64 selecciones o la organización del torneo cada dos años, medidas que aumentarían la carga competitiva para los futbolistas.
Otro de los puntos que generó críticas corresponde al incentivo económico presentado por la FIFA. Algunos dirigentes interpretan esa propuesta como un mecanismo de presión hacia las federaciones con menor capacidad financiera.
Para aprobar la creación de FIFA Forward Enterprise, la organización necesita el respaldo de una mayoría simple entre sus 211 asociaciones miembros. No obstante, el rechazo de la UEFA, la Concacaf y la Confederación Asiática reúne cerca de 90 votos contrarios, una cifra que reduce considerablemente las posibilidades de éxito de la iniciativa.
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Mientras la Confederación Africana continúa evaluando su posición y la CONMEBOL evita pronunciarse, la FIFA sostiene el proceso de consultas y defiende la propuesta como una medida orientada a fortalecer el desarrollo del fútbol mundial. Entretanto, la controversia mantiene abierto un debate que podría influir tanto en el modelo comercial del deporte como en el futuro político de Gianni Infantino de cara a las elecciones de 2027.



