Marco Rubio advierte que de fracasar la transición venezolana habría sanciones y conflictos
La advertencia estadounidense deja en evidencia que la continuidad del proceso dependerá del cumplimiento de los compromisos y de la capacidad de los actores políticos para sostener la cooperación. Mientras tanto, Washington mantiene la presión como herramienta para impulsar sus objetivos en Venezuela.

Estados Unidos / Redacción Panas en Utah.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió que el éxito de la transición política en Venezuela depende de la colaboración de todos los actores involucrados. Durante una conferencia de prensa telefónica con medios seleccionados, el lunes 26 de octubre de 2026, señaló que el fracaso del proceso podría devolver al país a un escenario de mayor presión económica y conflictos.
Las declaraciones giraron en torno al regreso de la dirigente opositora María Corina Machado a Venezuela y al papel que Washington desempeñó para facilitar su entrada. Rubio afirmó que el Gobierno estadounidense había comunicado semanas antes a las autoridades interinas, encabezadas por Delcy Rodríguez, que debían permitir el retorno de Machado sin obstáculos ni represalias.
El funcionario también sostuvo que las autoridades venezolanas habían cumplido las solicitudes que Estados Unidos planteó hasta ese momento. En su evaluación, los hechos y el cumplimiento de los compromisos resultan más importantes que las declaraciones públicas.
Washington insiste en cumplir los acuerdos
Rubio defendió la continuidad del plan de transición y aseguró que sus plazos avanzan según lo previsto. Sin embargo, advirtió que el proceso necesita la participación de todos los sectores, incluidas las autoridades interinas, para alcanzar los objetivos establecidos.
El secretario de Estado sostuvo que, si la transición no produce los resultados esperados, Washington podría regresar al punto de partida. Esa posibilidad implica retomar una política de presión que, según sus declaraciones, podría incluir nuevas sanciones y elevar el riesgo de confrontaciones.
El funcionario no presentó el regreso de Machado como un hecho aislado, sino como parte de las conversaciones que Estados Unidos mantiene con representantes venezolanos para avanzar en el proceso político.
El retorno de Machado marca la agenda
La presencia de Machado en Venezuela concentró la atención de los medios internacionales y reavivó el debate sobre las condiciones políticas que enfrenta la oposición. Las declaraciones de Rubio también buscaron aclarar la posición de Washington ante las versiones que atribuían a Estados Unidos obstáculos para el regreso de la dirigente.
Según el secretario de Estado, el Gobierno estadounidense había negociado con las autoridades interinas para facilitar su entrada y garantizar que pudiera regresar sin sufrir represalias.
El contexto incluye conversaciones sobre reformas institucionales y la necesidad de establecer condiciones que permitan avanzar hacia una nueva etapa política. No obstante, las declaraciones de Rubio no equivalen a la confirmación de un calendario electoral definitivo ni garantizan que todos los sectores acepten los términos de la transición.
La advertencia estadounidense deja en evidencia que la continuidad del proceso dependerá del cumplimiento de los compromisos y de la capacidad de los actores políticos para sostener la cooperación. Mientras tanto, Washington mantiene la presión como herramienta para impulsar sus objetivos en Venezuela.
Fuente: El País y Departamento de Estado de Estados Unidos.









