Utah

Nueva ley en Utah endurece sanciones para conductores sin licencia y genera preocupación en comunidades migrantes

Mientras la HB 136 comienza su aplicación, organizaciones comunitarias continúan ofreciendo orientación legal, preparación para los exámenes de conducción y apoyo a familias inmigrantes que buscan adaptarse a las nuevas exigencias establecidas por la legislación estatal.

Utah / Redacción Panas en Utah.- Desde su entrada en vigor, la ley HB 136 ha modificado de manera significativa las consecuencias legales para las personas que conduzcan sin una licencia válida en Utah. La normativa, conocida como “Enmiendas sobre conductores sin licencia”, establece sanciones más severas que incluyen multas elevadas, la posible incautación inmediata del vehículo y consecuencias penales para quienes reincidan en la infracción.

Las autoridades estatales impulsaron la medida con el objetivo de reforzar el cumplimiento de las normas de tránsito y promover que todos los conductores cuenten con la documentación requerida. Sin embargo, organizaciones comunitarias y defensores de los derechos de los inmigrantes han manifestado preocupación por el impacto que la ley podría tener en sectores vulnerables de la población.

Entre los cambios más relevantes figura la facultad otorgada a los agentes policiales para confiscar y remolcar un vehículo cuando detecten que el conductor no posee una licencia, permiso de aprendizaje o Tarjeta de Privilegio de Conducir vigente. La medida puede aplicarse en el momento de la detención, salvo en situaciones específicas contempladas por la legislación.

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La normativa también incrementa las sanciones económicas. Las multas superan los 660 dólares para quienes enfrenten una primera infracción. Además, las autoridades procesan estos casos como delitos menores. Cuando una persona acumula reincidencias, la clasificación puede escalar a delito menor de clase B, situación que aumenta las multas y abre la posibilidad de una condena de hasta 90 días de cárcel.

Otro aspecto que ha despertado inquietud se relaciona con los procedimientos de identificación. Cuando un conductor no presenta una credencial válida, los agentes pueden utilizar mecanismos biométricos, incluida la toma de huellas dactilares, para verificar identidad y situación legal. Diversos grupos comunitarios consideran que esta disposición podría afectar especialmente a inmigrantes que aún no han regularizado completamente su situación documental.

La ley contempla algunas excepciones respecto a la incautación de vehículos. Los oficiales pueden abstenerse de ordenar el remolque si otra persona con licencia válida se encuentra presente y puede asumir la conducción. También pueden evitar el decomiso cuando la medida represente un riesgo significativo para la seguridad pública.

Ante este nuevo escenario, especialistas recomiendan a los residentes que aún no poseen una licencia regular iniciar los trámites para obtener una Tarjeta de Privilegio de Conducir (DPC). Este documento permite a personas sin estatus migratorio legal conducir dentro del estado bajo determinadas condiciones.

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Para obtener la DPC, los solicitantes deben presentar un pasaporte vigente o identificación consular con fotografía, demostrar residencia en Utah mediante dos comprobantes de domicilio, proporcionar un número de Seguro Social o ITIN, completar el registro biométrico y aprobar los exámenes de visión, conocimientos y manejo establecidos por las autoridades estatales.

Mientras la HB 136 comienza su aplicación, organizaciones comunitarias continúan ofreciendo orientación legal, preparación para los exámenes de conducción y apoyo a familias inmigrantes que buscan adaptarse a las nuevas exigencias establecidas por la legislación estatal.

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