Déficit de 3.900 MW agrava los apagones en Venezuela y dispara las protestas
Mientras aumenta la demanda y persisten las fallas de generación, el sistema enfrenta el desafío de recuperar capacidad operativa y reducir la frecuencia de los racionamientos que afectan a millones de venezolanos.

Venezuela / Redacción Panas en Utah.- Un déficit estimado en 3.900 megavatios (MW) profundiza durante septiembre la crisis del sistema eléctrico venezolano y obliga a Corpoelec a aplicar racionamientos cada vez más prolongados en distintas regiones del país. El ingeniero Roberto Vernet calculó esta brecha entre la generación disponible y la demanda, mientras especialistas advierten sobre el deterioro de las principales fuentes de generación.
La situación coincide con un aumento significativo del consumo. El Ministerio de Energía Eléctrica informó que el viernes 18 de septiembre la demanda nacional alcanzó 16.030 MW, el nivel más alto de los últimos nueve años. El organismo atribuyó el incremento a las altas temperaturas y al mayor uso de equipos de climatización.
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Apagones de hasta ocho horas
Los usuarios de varios estados reportan interrupciones de seis, siete y hasta ocho horas diarias. En algunas zonas rurales del interior, los cortes superan las 10 horas y pueden ocurrir en dos tandas durante la misma jornada. Zulia, Táchira, Mérida, Barinas, Carabobo, Portuguesa, Guárico y Aragua figuran entre las entidades con reportes frecuentes de racionamiento.
La falta de electricidad también afecta la actividad comercial. Comerciantes enfrentan dificultades para conservar alimentos, operar equipos y mantener sus establecimientos abiertos durante los períodos sin servicio.
Guri concentra parte de las dificultades
La Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, conocida como Guri, enfrenta varias fallas. El 29 de agosto, la unidad 17 de la Casa de Máquinas II sufrió una parada de emergencia que redujo la generación disponible en el Bajo Caroní en unos 1.200 MW. Según especialistas citados por medios venezolanos, la recuperación de esa unidad podría requerir al menos dos años.
Además, siete de las 20 turbinas de Guri permanecen fuera de servicio, de acuerdo con reportes técnicos citados por El Pitazo. La central aporta más del 70% de la electricidad venezolana, por lo que sus fallas tienen un impacto directo sobre el sistema nacional.
El parque termoeléctrico también enfrenta limitaciones. Vernet calcula que alrededor del 80% de la capacidad térmica instalada permanece fuera de operación, principalmente por problemas de mantenimiento.
Apagones provocan protestas
La crisis ya genera manifestaciones en distintas regiones. Este miércoles 23 de septiembre, habitantes de varios estados protestaron con cacerolas, pitos y quema de objetos para exigir respuestas ante los cortes constantes.
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En Barinas, organizaciones de derechos humanos denunciaron además que cinco personas enfrentaron procesos judiciales después de participar en una protesta por interrupciones eléctricas que, según la denuncia, superaron las 16 horas.
Mientras aumenta la demanda y persisten las fallas de generación, el sistema enfrenta el desafío de recuperar capacidad operativa y reducir la frecuencia de los racionamientos que afectan a millones de venezolanos.









