El caso del venezolano Bryan José Rojas Galofre que intentó acercarse a Trump durante su luna de miel y terminó bajo custodia migratoria
Aunque Rojas Galofre logró salir del centro de detención, su situación migratoria continúa en evaluación.
Estados Unidos / Redacción Panas en Utah.- Lo que comenzó como un viaje de celebración matrimonial terminó convirtiéndose en una compleja batalla legal y financiera para el venezolano Bryan José Rojas Galofre, quien pasó más de tres meses bajo custodia de las autoridades migratorias de Estados Unidos tras intentar acercarse al entonces presidente Donald Trump durante una visita a Miami.
Bryan José Rojas Galofre, de 33 años, viajó en enero de 2025 desde Wisconsin hasta el sur de Florida junto a su esposa, Socorro Zaragosa, ciudadana estadounidense. La pareja planeó celebrar sus primeros meses de matrimonio con una luna de miel en Miami, donde Zaragosa conocería el mar por primera vez. Además, el venezolano reservó una estancia en el complejo Trump National Doral como una sorpresa para su esposa, quien se declara simpatizante del mandatario republicano.
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Según relató el propio migrante a Noticias Telemundo, ambos escucharon por radio que Trump participaría en un evento político en el hotel un día antes de su reserva. Ante esa oportunidad, decidieron acercarse al lugar con la intención de saludar al presidente. Sin embargo, la visita tomó un rumbo inesperado cuando agentes de seguridad y autoridades locales intervinieron.
La situación derivó en el arresto de Rojas Galofre. Posteriormente, las autoridades migratorias asumieron su custodia y lo mantuvieron detenido durante más de tres meses mientras revisaban posibles vínculos con organizaciones criminales. Durante el procedimiento, los agentes examinaron varios tatuajes del venezolano y evaluaron una presunta relación con la banda criminal Tren de Aragua. La defensa del migrante rechazó esa hipótesis y aseguró que su cliente no posee antecedentes penales ni en Venezuela ni en Estados Unidos.
En abril de 2026, los abogados de Rojas presentaron una queja formal ante el Departamento de Seguridad Nacional. El documento sostiene que las autoridades utilizaron un sistema de evaluación cuestionado por especialistas para vincularlo erróneamente con la organización criminal venezolana. Diversos expertos han señalado que ese mecanismo asigna puntuaciones basadas, entre otros elementos, en la presencia de tatuajes corporales.
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Tras recuperar su libertad, la familia enfrentó graves consecuencias económicas. Los gastos legales, las gestiones relacionadas con el proceso migratorio y otros costos asociados generaron deudas superiores a los 80.000 dólares. A ello se sumó una presunta estafa sufrida por la madre del venezolano, quien entregó dinero a una persona que se hizo pasar por abogado durante el proceso de detención.
Aunque Rojas Galofre logró salir del centro de detención, su situación migratoria continúa en evaluación. Mientras tanto, el caso mantiene la atención de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes y reaviva el debate sobre los procedimientos utilizados por las autoridades federales para identificar posibles vínculos con grupos criminales.
Con información de Telemundo



