CuriosidadesEntretenimientoMundo

Escaneos en Turquía reactivan el debate sobre el Arca de Noé generando interés y cautela científica (+VIDEO)

El equipo responsable de los estudios ha anunciado nuevas etapas de exploración que incluirán el uso de robots para examinar los espacios subterráneos detectados. Estos avances podrían aportar datos más precisos sobre la composición interna de la formación.

Turquía / Redacción Panas en Utah.- Investigadores han identificado estructuras subterráneas en la formación de Durupinar, en el este de Turquía, un sitio que desde hace décadas concentra teorías vinculadas al relato bíblico del Arca de Noé. Los resultados, difundidos en abril de 2026, incluyen la detección de “pasillos” y compartimentos bajo la superficie mediante estudios geofísicos, lo que ha reavivado el interés tanto en el ámbito científico como en el público general.

Cortesía: https://noahsarkscans.com/

La formación rocosa se ubica a unos 22 kilómetros del Monte Ararat y presenta una silueta que muchos asocian con la de una embarcación. Las mediciones indican una longitud cercana a los 156 metros, una cifra que coincide con las dimensiones descritas en el libro del Génesis. Este elemento ha impulsado nuevas investigaciones que buscan determinar el origen y la naturaleza de la estructura.

Lee también: La última Luna llena del año sorprende con un fenómeno astronómico que no volverá hasta 2042

El proyecto Noah’s Ark Scans, liderado por Andrew Jones, ejecutó los escaneos que revelaron patrones internos compatibles con divisiones estructurales. Los investigadores interpretan estos datos como posibles indicios de una construcción organizada. A estos resultados se suman análisis químicos de muestras de suelo extraídas en la zona, que registran concentraciones elevadas de materia orgánica, potasio y compuestos asociados a ambientes marinos.

El equipo vincula estos hallazgos con procesos de descomposición de materiales orgánicos y con la posible presencia de restos fósiles marinos. Además, los estudios preliminares sitúan la antigüedad de la formación en torno a los 5000 años, un periodo que algunos relacionan con la cronología tradicional del diluvio descrito en textos religiosos.

Sin embargo, la comunidad científica mantiene una postura prudente. Numerosos geólogos clasifican la estructura de Durupinar como una formación natural, específicamente una sinclinal producto de procesos geológicos. Desde esta perspectiva, la similitud con una embarcación responde a patrones de erosión y sedimentación, no a intervención humana.

Lee también: Rituales de Nochevieja: Las tradiciones más populares y curiosas para recibir el Año Nuevo

El debate entre interpretación científica y lectura histórica o teológica continúa abierto. Mientras algunos investigadores buscan evidencias que respalden una hipótesis arqueológica, otros insisten en la necesidad de aplicar estándares rigurosos antes de establecer conclusiones definitivas.

El equipo responsable de los estudios ha anunciado nuevas etapas de exploración que incluirán el uso de robots para examinar los espacios subterráneos detectados. Estos avances podrían aportar datos más precisos sobre la composición interna de la formación.

El caso de Durupinar permanece en desarrollo y refleja la complejidad de investigar fenómenos donde convergen ciencia y creencias.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba