
El Salvador / Redacción Panas en Utah.- Un sismo de magnitud 5,7 estremeció El Salvador durante la tarde del miércoles 12 de agosto de 2026, sin provocar víctimas ni daños materiales, según los reportes iniciales de las autoridades. El movimiento ocurrió a las 18:30, hora local, y generó una fuerte percepción en prácticamente todo el territorio salvadoreño. Habitantes de sectores de Honduras y Nicaragua también sintieron el temblor.
El epicentro se localizó en el océano Pacífico, aproximadamente 55 kilómetros al sur de Playa El Espino, frente a la costa del departamento de Usulután. El movimiento tuvo una profundidad cercana a los 51 kilómetros bajo el lecho marino.
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Las autoridades salvadoreñas establecieron la magnitud en 5,7, mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó inicialmente una magnitud de 5,5. Estas diferencias pueden surgir durante las primeras evaluaciones debido a la revisión de los registros obtenidos por las estaciones de monitoreo sísmico.
Tras el temblor, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) descartó una amenaza de tsunami para las costas salvadoreñas. Las características del movimiento y su ubicación permitieron a los especialistas descartar ese riesgo.
La Dirección General de Protección Civil mantuvo activo su Centro de Operaciones de Emergencias para supervisar posibles afectaciones y coordinar una respuesta rápida ante cualquier incidente. Los equipos de emergencia también permanecieron atentos a la posibilidad de réplicas.
Aunque el movimiento no generó reportes de daños estructurales ni personas afectadas, algunas instituciones activaron sus protocolos de seguridad como medida preventiva. Entre ellas destacó la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), en San Salvador, donde personal y usuarios evacuaron el edificio de manera ordenada después del sismo.
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El evento recordó nuevamente la exposición de Centroamérica a la actividad sísmica debido a la interacción de distintas placas tectónicas en la región. El Salvador registra con frecuencia movimientos telúricos de diferente intensidad y mantiene sistemas de monitoreo para identificar rápidamente cualquier variación.
Las autoridades recomendaron a la población conservar la calma, mantenerse informada mediante canales oficiales y seguir las indicaciones de Protección Civil ante cualquier eventualidad. Hasta las primeras horas del jueves 13 de agosto, los organismos responsables no reportaban víctimas, daños materiales significativos ni una alerta de tsunami asociada al movimiento.
El monitoreo continuará durante las próximas horas para determinar si aparecen réplicas o nuevas incidencias relacionadas con el sismo.








