Terremoto 2026Venezuela

Una enfermera llega a atender 80 pacientes durante un turno nocturno tras terremotos en Venezuela

El terremoto, por tanto, no originó por sí solo las dificultades del sistema hospitalario venezolano, pero expuso con mayor claridad problemas acumulados durante años: déficit de profesionales, bajos salarios, deterioro de la infraestructura y escasez de insumos. La emergencia sísmica encontró un sistema sanitario debilitado y con una capacidad de respuesta cada vez más limitada.

Venezuela / Redacción Panas en Utah.- La crisis del sistema sanitario venezolano alcanzó una nueva dimensión tras los terremotos registrados el 24 de junio de 2026. Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Profesionales de Enfermería del Distrito Capital, advirtió sobre la grave escasez de personal que enfrentan los hospitales de Caracas, una situación que se profundizó con los daños estructurales y el éxodo de trabajadores de la salud, según La Patilla.

Según Contreras, una sola enfermera puede atender hasta 80 pacientes durante un turno nocturno en áreas generales, una cifra diez veces superior al máximo de ocho pacientes por profesional que recomiendan los estándares internacionales. La sobrecarga dificulta la vigilancia permanente de los pacientes y aumenta la presión sobre un personal que trabaja con recursos limitados.

Lee también: Utah enfrenta la mayor escasez de enfermeras en Estados Unidos, según estudio de CheapNursingCEUs

La falta de enfermeras también afecta a centros de referencia de la capital. La Maternidad Concepción Palacios cuenta con menos de 200 profesionales, frente a una plantilla ideal de aproximadamente 1.000. En el Oncológico Luis Razetti trabajan cerca de 90 enfermeras, aunque el centro requiere unas 700 para cubrir sus necesidades operativas.

A la escasez de personal se suma la precariedad salarial. Los sueldos base no superan los 246 bolívares mensuales, una remuneración que, según las denuncias del gremio, ha llevado a numerosos profesionales a abandonar los hospitales y buscar ingresos mediante el comercio informal, trabajos particulares o servicios de cuidado privado.

El terremoto también dejó importantes daños en la infraestructura hospitalaria. Los hospitales de Coche y Rísquez quedaron bajo Código Rojo por riesgo de demolición, mientras el JM de los Ríos y la Maternidad Concepción Palacios registraron afectaciones que complican todavía más la atención médica.

En este escenario, organizaciones ciudadanas y grupos de voluntarios asumieron parte de los costos para mantener operativos algunos servicios. Las colectas permiten adquirir desde gasas y material médico básico hasta equipos especializados necesarios para atender a los pacientes afectados por los movimientos sísmicos.

Lee también: Enfermera de Salt Lake nombrada entre las 5 mejores visitadoras domiciliarias del país

La situación también genera cuestionamientos sobre la gestión de las donaciones y los recursos destinados anteriormente a la emergencia sanitaria. La falta de información pública sobre el destino de algunos insumos y aportes mantiene la preocupación entre sectores de la sociedad civil.

El terremoto, por tanto, no originó por sí solo las dificultades del sistema hospitalario venezolano, pero expuso con mayor claridad problemas acumulados durante años: déficit de profesionales, bajos salarios, deterioro de la infraestructura y escasez de insumos. La emergencia sísmica encontró un sistema sanitario debilitado y con una capacidad de respuesta cada vez más limitada.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba