Trump refuerza respaldo al ICE y acelera agenda migratoria con más recursos y nuevos operativos
Por otra parte, documentos y reportes de la administración revelaron que el asesor presidencial Stephen Miller promovió el análisis de medidas orientadas a limitar el acceso de inmigrantes indocumentados a determinados recursos judiciales
Estados Unidos / Redacción Panas en Utah.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su respaldo al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) mediante una serie de declaraciones y medidas que apuntan a fortalecer las capacidades operativas de la agencia. Durante recientes intervenciones públicas, el mandatario calificó a los agentes del organismo como “grandes patriotas” y defendió su labor frente a cuestionamientos provenientes de sectores políticos y mediáticos.
POLL: ICE has been abused by the Fake News Media at levels never seen before. They are Great Patriots who work hard, and do a fantastic job in a very hostile environment. Much of this hostility is caused by the Dumocrats and the Fake News. The concept I have had for quite some…
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) June 20, 2026
Entre las propuestas más llamativas figura la posibilidad de modificar el nombre de la institución. Trump planteó sustituir las siglas ICE por NICE, abreviatura de National Immigration and Customs Enforcement. El mandatario argumentó que la iniciativa podría contribuir a mejorar la percepción pública de la agencia y contrarrestar las críticas que, según afirmó, han afectado su imagen durante los últimos años.
La administración también avanzó en el fortalecimiento presupuestario de las agencias encargadas de la seguridad fronteriza. Trump promulgó la Secure America Act, legislación que contempla una asignación cercana a los 70.000 millones de dólares adicionales para ICE y la Patrulla Fronteriza. Con esos recursos, el gobierno busca ampliar la infraestructura de detención, incrementar la capacidad operativa y reforzar las acciones de control migratorio en distintos puntos del país.
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El presidente reiteró además uno de los principales objetivos de su agenda migratoria: alcanzar la cifra de un millón de deportaciones anuales de personas en situación migratoria irregular. Para lograr esa meta, la administración proyecta aumentar el número de camas disponibles en centros de detención y fortalecer la presencia de agentes en operaciones de control y captura.
Las recientes declaraciones del mandatario también abordaron controversias relacionadas con actuaciones de agentes federales. Trump reconoció que los organismos de seguridad pueden cometer errores durante sus procedimientos, pero mantuvo su respaldo institucional tras el debate generado por la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis durante un operativo. Aunque ordenó el retiro temporal de unos 700 agentes de esa zona, insistió en que los funcionarios continúan contando con el apoyo de la Casa Blanca.
En paralelo, la administración evalúa ampliar los operativos urbanos enfocados en la captura de personas consideradas de alta peligrosidad. Según informó el mandatario, cinco ciudades adicionales podrían incorporarse próximamente a esta estrategia de seguridad.
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Trump también advirtió sobre la posibilidad de desplegar agentes de ICE en aeropuertos de todo el país si no prosperan acuerdos presupuestarios con legisladores demócratas para reforzar la seguridad aeroportuaria.
Por otra parte, documentos y reportes de la administración revelaron que el asesor presidencial Stephen Miller promovió el análisis de medidas orientadas a limitar el acceso de inmigrantes indocumentados a determinados recursos judiciales. La iniciativa contempla evaluar restricciones relacionadas con la garantía de habeas corpus, una medida que podría acelerar los procesos de deportación dentro del territorio estadounidense y que ya genera debate entre expertos legales y organizaciones defensoras de derechos civiles.



