Murió Kevin González, joven con cáncer terminal, un día después de reencontrarse con sus padres en México, tras años de separación migratoria
La historia del joven volvió a poner sobre la mesa el impacto humano de las políticas migratorias y las dificultades que enfrentan muchas familias separadas por fronteras y procesos legales.
México / Redacción Panas en Utah.- La historia de Kevin González conmovió a cientos de personas en Estados Unidos y México durante los últimos días. El joven estadounidense de 18 años, diagnosticado con cáncer de colon metastásico en estadio IV, murió este domingo en Durango, México, apenas un día después de cumplir su último deseo: reencontrarse y abrazar nuevamente a sus padres, quienes habían sido deportados de Estados Unidos años atrás.
Kevin falleció alrededor de las 5:00 de la tarde rodeado de sus familiares en la casa de su abuela materna. El emotivo encuentro con sus padres ocurrió el sábado 9 de mayo cerca de las 3:30 de la tarde y representó el final de una intensa lucha marcada por la enfermedad, la distancia y las barreras migratorias.
Lee también: Operativos de ICE en Utah generan inquietud tras reportes de detenciones a estudiantes
El joven residía en Chicago, ciudad donde médicos le diagnosticaron cáncer en enero de este año. Desde entonces, quedó bajo el cuidado de su hermano, Jovany Ramírez, mientras enfrentaba un delicado proceso médico que con el paso de las semanas deterioró rápidamente su estado de salud.
Sus padres, Isidoro González Avilés, de 48 años, y Norma Anabel Ramírez Amaya, de 43, permanecían en México tras haber sido deportados anteriormente de territorio estadounidense. Cuando la familia recibió noticias de que Kevin ya no respondía al tratamiento, ambos solicitaron visados humanitarios para ingresar legalmente a Estados Unidos y acompañar a su hijo. Sin embargo, las autoridades rechazaron la petición.
Ante la desesperación y el avance de la enfermedad, los padres decidieron cruzar la frontera de manera irregular. Agentes migratorios los detuvieron el pasado 14 de abril cerca de Douglas, Arizona. La situación generó preocupación entre familiares y allegados, quienes temían que Kevin muriera sin volver a verlos.
Durante una audiencia realizada en Tucson, Isidoro González Avilés pidió entre lágrimas que las autoridades lo enviaran a México para reunirse con su hijo. Finalmente, el juez federal autorizó una deportación acelerada para ambos padres, permitiendo el traslado hacia Durango.
Lee también: Familia venezolana huye de su hogar en EE. UU. tras redadas del ICE y vive en incertidumbre
Médicos en Chicago recomendaron que Kevin recibiera cuidados paliativos junto a su familia en México y advirtieron que el joven probablemente no sobreviviría mucho tiempo debido al avance del cáncer. El esperado reencuentro finalmente ocurrió y permitió que Kevin compartiera sus últimas horas junto a sus padres.
La historia del joven volvió a poner sobre la mesa el impacto humano de las políticas migratorias y las dificultades que enfrentan muchas familias separadas por fronteras y procesos legales.



