De los cuestionamientos a la idolatría: Messi cierra su ciclo con Argentina como leyenda
Messi se marcha después de transformar una relación marcada por el cuestionamiento en un vínculo construido alrededor de títulos, récords y reconocimiento. Su última etapa con Argentina no solo cerró una carrera: consolidó una historia que durante años parecía imposible.
Buenos Aires, Argentina / Redacción Panas en Utah.- La historia de Lionel Messi con la Selección Argentina atraviesa una de las transformaciones más profundas que registra el deporte. El futbolista que durante años recibió cuestionamientos de aficionados y periodistas termina su ciclo internacional convertido en una figura central de la identidad futbolística del país y en uno de los máximos referentes de la historia de la Albiceleste.
La relación entre Messi y Argentina comenzó con una exigencia difícil de sostener. Desde sus primeros años con la selección mayor, una parte de la opinión pública lo comparó permanentemente con Diego Maradona y le reclamó la conquista de un Mundial para considerarlo a la altura de los grandes ídolos nacionales.
También enfrentó cuestionamientos por su vínculo con el país. Como emigró a España a los 13 años para continuar su formación futbolística, algunos sectores llegaron a cuestionar su identidad argentina y hasta su manera de vivir los símbolos nacionales.
Las derrotas en las finales del Mundial de Brasil 2014 y de las Copas América de 2015 y 2016 profundizaron ese escenario. Tras la derrota ante Chile en la Copa América Centenario, Messi anunció su renuncia a la selección y pronunció una frase que marcó aquella etapa: “Se terminó para mí la selección”.
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Sin embargo, el delantero regresó y comenzó una nueva etapa. Con Lionel Scaloni como entrenador y una generación renovada de futbolistas, Argentina encontró el camino hacia los títulos que durante décadas habían quedado pendientes.
La Copa América 2021, conquistada en el Maracaná frente a Brasil, significó el primer gran título de Messi con la selección mayor. Un año después, la Finalissima 2022 amplió esa racha y, en diciembre de ese mismo año, llegó el momento más importante de su carrera internacional: Argentina ganó el Mundial de Qatar.
La consagración transformó definitivamente la relación entre Messi y el público argentino. El futbolista que había soportado críticas durante años terminó como protagonista de una celebración histórica. Luego llegó otro título continental, la Copa América 2024, que consolidó el ciclo ganador.
Al cierre de su trayectoria con la selección, Messi acumula 208 partidos, 126 goles y 67 asistencias, cifras que lo ubican como el futbolista con más presencias, máximo goleador y máximo asistidor de la historia argentina. Además, conquistó seis títulos con la Albiceleste: Mundial Sub-20 de 2005, oro olímpico de 2008, Copa América 2021, Finalissima 2022, Mundial 2022 y Copa América 2024.
Su recorrido mundialista también alcanzó registros históricos. Messi disputó seis Copas del Mundo entre 2006 y 2026 y acumuló 34 partidos en el torneo, además de convertirse en el argentino con más goles mundialistas.
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Su despedida también plantea un desafío económico para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La institución deberá sostener el valor internacional de la selección sin contar con Messi como principal figura comercial. Para ello, la estrategia apunta a fortalecer la marca Albiceleste, promover a las nuevas generaciones y convertir el legado del capitán en un activo institucional.
Messi se marcha después de transformar una relación marcada por el cuestionamiento en un vínculo construido alrededor de títulos, récords y reconocimiento. Su última etapa con Argentina no solo cerró una carrera: consolidó una historia que durante años parecía imposible.









