La Guaira: Las advertencias que quedaron bajo los escombros tras los terremotos de Venezuela
Una investigación de The Associated Press reconstruyó las causas que explican el colapso de torres residenciales en la costa venezolana y documentó advertencias científicas previas sobre los riesgos de construir en esa zona.

Venezuela / Redacción Panas en Utah.- La tragedia que golpeó a La Guaira el 24 de junio de 2026, tras dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, abrió nuevas preguntas sobre las condiciones que llevaron al colapso de numerosos edificios residenciales. Una investigación de The Associated Press (AP) señala que científicos e ingenieros venezolanos habían advertido durante años sobre los riesgos sísmicos y geológicos de determinadas zonas de la franja costera.
Según AP, los dos terremotos provocaron el derrumbe de 14 torres y dejaron más de 6.500 muertos y más de 17.000 personas sin hogar. La investigación atribuye la magnitud de la destrucción a una combinación de factores naturales y problemas relacionados con la planificación y construcción de los complejos habitacionales.
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Una zona con antecedentes de riesgo
Después de las inundaciones y deslaves que afectaron a Venezuela en 2010, el Gobierno impulsó una expansión acelerada de la vivienda pública para atender a miles de personas damnificadas. La falta de terrenos disponibles llevó a desarrollar proyectos residenciales en sectores costeros donde especialistas ya habían señalado condiciones geológicas complejas.
La ubicación de La Guaira añade otro elemento al riesgo. La falla de San Sebastián se extiende paralela a la costa y forma parte del complejo sistema tectónico que afecta al norte venezolano. Durante los terremotos de junio, la proximidad entre la zona de ruptura y determinados sectores costeros aumentó la intensidad del movimiento que recibieron las edificaciones.
El suelo y la fuerza del movimiento sísmico
Los especialistas consultados por AP también identificaron las características del terreno como un factor relevante. Algunas áreas de La Guaira cuentan con sedimentos blandos que pueden amplificar las ondas sísmicas.
A esto se sumó un fenómeno asociado con movimientos cercanos a una falla. La energía llegó con gran intensidad y en un periodo muy corto, lo que sometió a las estructuras a fuerzas extraordinarias. La combinación de la magnitud de los sismos, su duración, la profundidad y las condiciones locales del terreno aumentó el impacto sobre los edificios.
Construcción bajo escrutinio
La investigación también plantea interrogantes sobre la calidad de algunas construcciones y el cumplimiento de las normas sismorresistentes venezolanas. Expertos señalan que la existencia de códigos técnicos no garantiza por sí sola la seguridad si las autoridades no supervisan adecuadamente los materiales, diseños y procesos de construcción.
AP indicó además que las autoridades no han divulgado públicamente todos los planos, estudios de suelo y registros constructivos necesarios para establecer con precisión qué factores determinaron el colapso de cada estructura.
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Mientras avanzan las labores de demolición, retiro de escombros y reconstrucción, el desastre deja una interrogante central: qué medidas adoptará Venezuela para garantizar que las nuevas viviendas incorporen los estudios geológicos y estándares sísmicos necesarios para reducir el riesgo de otra tragedia en la costa.
Con información de The Associated Press (AP)









