Demanda colectiva cuestiona las promesas de privacidad de WhatsApp y abre debate global sobre el cifrado
En síntesis, la demanda existe y plantea acusaciones serias que alimentan el debate sobre privacidad y confianza en las grandes plataformas tecnológicas. Sin embargo, el caso aún no ofrece conclusiones definitivas.
Estados Unidos / Redacción Panas en Utah.- Una demanda colectiva presentada en Estados Unidos colocó a Meta, empresa matriz de WhatsApp, en el centro de una controversia sobre la privacidad digital. Un grupo internacional de usuarios acusa a la compañía de realizar declaraciones engañosas sobre la protección de los mensajes privados que circulan por la plataforma, utilizada por cerca de tres mil millones de personas en todo el mundo.
Según el texto legal, Meta y WhatsApp almacenarían, analizarían y mantendrían la capacidad técnica de acceder a comunicaciones que los usuarios consideran privadas. Los demandantes sostienen que la empresa describió de forma incorrecta el cifrado de extremo a extremo y que, en la práctica, sus sistemas permitirían a empleados acceder al contenido de chats que la publicidad de WhatsApp presenta como inaccesibles para terceros.
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La demanda se apoya en testimonios atribuidos a denunciantes internos. Estas fuentes aseguran que Meta conserva copias de mensajes y cuenta con mecanismos para abrir comunicaciones que, en teoría, deberían permanecer cifradas. Los abogados de los demandantes argumentan que esta supuesta discrepancia entre el discurso público y las prácticas internas vulnera los derechos de los usuarios y genera una falsa sensación de seguridad.
Meta respondió de manera contundente. La empresa negó todas las acusaciones, calificó la demanda como “frívola” y reafirmó que WhatsApp implementa cifrado de extremo a extremo de forma efectiva. Según su postura oficial, solo el remitente y el destinatario pueden leer los mensajes, ya que la compañía no posee las claves necesarias para descifrarlos. Meta sostiene que su infraestructura técnica impide cualquier acceso al contenido de las conversaciones.
La compañía también recordó que WhatsApp utiliza el protocolo Signal, un estándar de cifrado ampliamente reconocido en la industria de la seguridad informática. Este protocolo se diseñó para garantizar que ni siquiera el proveedor del servicio pueda leer los mensajes, aun cuando estos se almacenen temporalmente para su entrega.
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Especialistas en derecho digital subrayan un punto clave: la existencia de una demanda no equivale a una prueba de culpabilidad. El documento judicial expone alegaciones que ahora deberán pasar por el proceso de evaluación y verificación en los tribunales. Hasta el momento, no existe evidencia pública confirmada que demuestre que WhatsApp acceda de manera sistemática al contenido de las comunicaciones privadas.
En síntesis, la demanda existe y plantea acusaciones serias que alimentan el debate sobre privacidad y confianza en las grandes plataformas tecnológicas. Sin embargo, el caso aún no ofrece conclusiones definitivas. Mientras la justicia analiza los argumentos, Meta mantiene su defensa y asegura la integridad de su sistema de cifrado, en un escenario que seguirá bajo la lupa pública y regulatoria.


