Utah enfrenta una de sus capas de nieve más bajas y Cox llama nuevamente a la oración
Cada sistema de tormentas que cruce la región podría marcar diferencias significativas para el suministro de agua en 2026, mientras Utah aguarda, con oración y medidas de ahorro, un giro necesario en el clima.
Utah / Redacción Panas en Utah.- Utah atraviesa un escenario hídrico crítico que mantiene en alerta a autoridades, científicos y comunidades. La capa de nieve del estado registra niveles inusualmente bajos para finales de enero, lo que llevó al gobernador Spencer Cox a renovar su llamado a la oración y a la conservación responsable del agua.
El gobernador difundió una carta abierta dirigida a personas de todas las religiones, invitándolas a orar por precipitaciones durante el fin de semana. Expresó que la unión de diferentes creencias puede generar momentos extraordinarios y subrayó que el esfuerzo espiritual debe ir acompañado de acciones concretas para reducir el consumo de agua.
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El panorama que motivó su mensaje resulta preocupante. Utah registra solo 12,7 centímetros de equivalente de agua de nieve, un valor que representa el 60% del promedio histórico para esta etapa del invierno. De acuerdo con el Servicio de Conservación de Recursos Naturales, la cifra equivale aproximadamente a un tercio del promedio anual, con apenas dos meses por delante antes del pico habitual de acumulación.
La capa de nieve actúa como el reservorio natural más importante del estado y aporta cerca del 95% del suministro de agua. Su reducción compromete varios frentes: disponibilidad para consumo humano, riego agrícola, recarga de cuencas y estabilidad de ecosistemas locales. Las mediciones recientes encendieron alertas adicionales cuando los hidrólogos federales publicaron el primer pronóstico hídrico del año, proyectando caudales similares o incluso inferiores a los promedios cuando llegue la primavera y comience la fusión estacional.
Los expertos advierten que, si las condiciones actuales se mantienen, Utah podría enfrentar no solo una escasez de agua más significativa, sino también un incremento en el riesgo de incendios forestales. Un invierno con nieve insuficiente reduce la humedad acumulada en la vegetación y debilita la capacidad de los suelos para retener agua, dos factores clave para la prevención de incendios en verano.
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El llamado de Cox ocurre en un contexto en el que las soluciones de emergencia se vuelven más urgentes. Especialistas en recursos hídricos y conservación plantean que la reducción del consumo, el monitoreo constante de cuencas y la implementación de prácticas sostenibles resultan indispensables para enfrentar un año que ya perfila desafíos considerables.
La comunidad científica y las autoridades coinciden en que el comportamiento climático de las próximas semanas será determinante. Cada sistema de tormentas que cruce la región podría marcar diferencias significativas para el suministro de agua en 2026, mientras Utah aguarda, con oración y medidas de ahorro, un giro necesario en el clima.



