Trump, Rodríguez y el nuevo tablero político que redefine el futuro de Venezuela
Trump observa. Ambas lideresas compiten. Venezuela entra en una fase inédita.
Redacción Panas en Utah.- Según un análisis de CNN en Español, Washington y Caracas ajustan sus movimientos diplomáticos con rapidez desde el operativo estadounidense que culminó en la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Las tensiones políticas dejaron de centrarse únicamente en el nuevo liderazgo institucional y se abrieron a una disputa entre dos figuras femeninas que buscan el favor del presidente estadounidense, Donald Trump: la presidenta encargada Delcy Rodríguez y la opositora María Corina Machado. Ambas representan proyectos distintos para Venezuela y necesitan una relación funcional con Washington para concretar sus agendas.
Machado ganó titulares durante su visita a la Casa Blanca el 15 de enero, cuando entregó a Trump su medalla del Premio Nobel de la Paz. La escena alimentó discusiones simbólicas, aunque no produjo compromisos tangibles. La líder opositora regresó a Caracas con una sesión de fotos, una bolsa de obsequios y el desafío intacto de garantizar un respaldo estadounidense más contundente. Su reputación como activista incansable mantiene vivo su proyecto político y su base de apoyo, pero no parece suficiente para asegurar resultados inmediatos frente al nuevo escenario.
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Mientras tanto, Rodríguez fortaleció su posición de forma más silenciosa y estratégica. Trump sostuvo una llamada telefónica con la presidenta encargada y la elogió públicamente como una “persona magnífica”, según fuentes cercanas al mandatario. La conexión directa con el presidente estadounidense sorprendió a observadores venezolanos y amplió el margen de maniobra de Rodríguez, quien ahora puede disputar a Machado el liderazgo dentro del espacio que busca la legitimación internacional.
La agenda energética reforzó todavía más esa ventaja. Trump reunió a ejecutivos petroleros el 9 de enero para discutir posibles inversiones en la industria venezolana. La mayoría expresó reticencias y señaló la falta de garantías legales. Rodríguez reaccionó con rapidez. Anunció una reforma de la Ley de Hidrocarburos y abrió el camino para una nueva estructura regulatoria. Con ese movimiento, atendió un reclamo recurrente en Washington y envió señales de cooperación al mercado.
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La dimensión de inteligencia también experimentó cambios. Rodríguez recibió al director de la CIA, John Ratcliffe, en Caracas y consolidó un canal de comunicación que llevaba más de una década cerrado. El encuentro reunió también al nuevo jefe de la Guardia Presidencial, Enrique González, y estableció un precedente para una coordinación más estrecha entre ambas capitales.
Trump observa. Ambas lideresas compiten. Venezuela entra en una fase inédita.



