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El desabastecimiento del que casi no se habla en Estados Unidos: La escasez de tampones

La empresa TOP The Organic Project fabrica tampones en Europa, y su cofundadora y directora ejecutiva, Thyme Sullivan, afirma que el costo de hacer llegar sus tampones a Estados Unidos ha aumentado un 300% con respecto al año pasado. La empresa empezó a transportar por avión, en lugar de por barco, los envoltorios biodegradables de sus productos de higiene femenina desde Italia, porque el envío se ha vuelto muy difícil y caro.

“Se ha convertido en una extraña fascinación para mí, ver el gran hueco en la estantería, como un diente delantero perdido, donde se supone que están los tampones”, relató Alana Samuels en Time para graficar cómo este problema en la cadena de suministro lleva tiempo pero es poco difundido. Su artículo visibilizó la problemática quena hace meses que las mujeres se quejan en las redes sociales y en los foros.

Esto evidencia que los problemas de la cadena de suministro perjudican a casi todos los bienes de consumo en el mundo pero, para las mujeres que menstrúan, se suma un problema más: la gran escasez de tampones.

“Para decirlo sin rodeos, los tampones son casi imposibles de encontrar”, dijo Michelle Wolfe, una presentadora de radio en Bozeman, Montana, que escribió un artículo en el sitio web de su estación de radio en marzo sobre la imposibilidad de encontrar tampones en Montana. “Diría que ha sido así desde hace seis meses”.

“Normalmente, una escasez como ésta no sería tan sorprendente. Todos hemos oído las quejas sobre los problemas de la cadena de suministro. La gasolina es cara. Los puertos están atascados… Pero entonces se produjo aquella escasez masiva de leche de fórmula para bebés que dejó a los niños hospitalizados y a las madres enfurecidas. Muchas mujeres especularon que si los hombres tuvieran que amamantar, no habría escasez de fórmula”, refelxionó Samuels.

Es que hay escasez de tampones y de leche de fórmula y, en el Reino Unido, hay escasez de TRH, un medicamento que se utiliza para tratar los síntomas de la menopausia. “¿Se están tomando malas decisiones en empresas dirigidas por hombres que afectan al suministro de productos para las mujeres?”, manifestó.

La autora de este artículo compartido por Infobae consultó con la fábrica Procter & Gamble, que fabrica Tampax, la marca de tampones más popular de Estados Unidos. Y la respuesta culpó a las leyes del mercado: en julio de 2020 lanzaron una campaña con la popular comediante Amy Schumer y “el crecimiento de las ventas al por menor se ha disparado”, dijo la portavoz Cheri McMaster. La demanda ha subido un 7,7% en los últimos dos años, y la compañía está haciendo funcionar su fábrica de Tampax en Auburn, Maine, las 24 horas del día para satisfacer la demanda.

P&G dijo en su última convocatoria de beneficios que seguía teniendo problemas para abastecerse de materias primas para los productos de cuidado femenino, llevarlos a los lugares que los necesitan y hacer llegar los productos en camiones a los minoristas.

La empresa TOP The Organic Project fabrica tampones en Europa, y su cofundadora y directora ejecutiva, Thyme Sullivan, afirma que el costo de hacer llegar sus tampones a Estados Unidos ha aumentado un 300% con respecto al año pasado. La empresa empezó a transportar por avión, en lugar de por barco, los envoltorios biodegradables de sus productos de higiene femenina desde Italia, porque el envío se ha vuelto muy difícil y caro.

Y las materias primas de los tampones -algodón, rayón y, a veces, pasta y plástico para los aplicadores- han sido algunas de las más demandadas durante la pandemia, ya que se han utilizado en productos médicos como los equipos de protección personal. Mientras la demanda se disparaba, la oferta se reducía.

Y como si fuera poco, en este escenario de escasez, aumentan los precios. En general, el precio de los productos de cuidado femenino en Estados Unidos ha subido un 10,8% con respecto a hace un año, según los datos del escáner de Nielsen IQ, que rastrea los precios de los sistemas de punto de venta. El cuidado femenino fue una de las dos únicas categorías de los datos de salud y belleza de Nielsen en las que los precios subieron un 10% o más con respecto al año anterior en los últimos seis meses (La otra categoría fue la de desodorantes).

El tabú que supone hablar de los tampones y la menstruación ha dificultado a muchas personas la obtención de productos menstruales: Una de cada cuatro mujeres sufre ahora la pobreza del periodo, lo que significa que no tiene acceso a productos menstruales, frente a una de cada cinco antes de la pandemia. Eso es lo que ha motivado que algunas ciudades y estados ordenen que las escuelas proporcionen productos menstruales gratuitos, lo que también puede estar impulsando parte de la demanda de tampones.

Fuente: Infobae

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